
“Pink Floyd: Más allá del muro” Ed. Milenio (2006)
Fernando Forcada
A priori, el nombre de Fernando Forcada no creo que le diga mucho a la inmensa mayoría de lectores, excepto si eres alumno de la Universidad de Zaragoza. Este doctor en Veterinaria, profesor de Zootecnia y auténtico seguidor de Pink Floyd ha escrito y publicado un libro sobre la banda británica sencillamente impresionante.
Riguroso, documentado, extenso e intenso a la vez, es una de las obras más serias que conozco sobre la vida de grupo alguno, si no la más. La sensación que da mientras se lee es que Forcada ha escrito un libro de consulta más que de ensayo sobre su grupo favorito. Quedan pocas dudas al terminar de leerlo, con lo que la opinión final va desprovista de condicionantes del propio autor que, como digo, se ciñe a los hechos más que a su punto de vista.
La profusión de datos es, a la vez, precisa. No hay un “creo” o un “me parece”, sino que cuando surge alguna duda ofrece diferentes puntos de vista de gente documentada, cada uno de ellos fundamentado en hechos objetivos. Si te gusta el rigor informativo aquí tienes un ameno ejemplo que, además, deja entrever el trabajo que sostiene el texto, tanto de conversaciones con otros seguidores del grupo, con críticos musicales serios, como de buceo en su propia biblioteca sobre Pink Floyd, que parece ser extensa. El autor tiene también una amplia colección de grabaciones en directo, de las que va dando cuenta a medida que la línea histórica lo va requiriendo.
El contenido del libro tiene como eje, obviamente, la vida y milagros de Pink Floyd, desde su concepción en las mentes de Syd Barrett y Roger Waters hasta el momento antes de re-editarse el DVD “Pulse”, del que ya dimos cuenta en esta web. Cuenta la historia, destripa las canciones con estrofas que argumentan su exposición, incluye cosas serias, cosas menos serias, algunas fotos (no muchas, eso sí, ahí la editorial “Milenio” ha estado un poco parca) y sobre todo mucha información que, al menos a mí, ha respondido a muchas de las interrogantes (tanto técnicas como emocionales) que me han corroído las entretelas durante muchos años.
Si te gustan Pink Floyd, si te interesa la historia de la música o si tienes algún tipo de inquietud musical relacionada con el saber de tu pasatiempo favorito, te recomiendo este libro. Y también te recomiendo que te vayas escuchando los discos a medida que avanza, te garantizo que aprenderás cosas.
Muy bueno.

“¿LLEGARÉ A ESA NOTA? Técnica vocal de los grandes del Hard Rock” (Ed. Lenoir) (2006)
Luis Blanco
Existe la creencia generalizada de que los cantantes son los “menos músicos” de los componentes de un grupo. Mientras que a guitarras, bajistas, baterías o teclistas se les suponen muchas horas de práctica, amén de estudios de su instrumento, a menudo pensamos que un cantante únicamente se acerca al micrófono, abre la boca y lo demás surge únicamente de sus facultades y su intuición. Este libro viene a romper esta creencia, con gran profusión de argumentos técnicos y con la opinión de algunos de los cantantes más grandes que ha dado la Historia del Hard Rock.
El autor del libro es Luis Blanco, cantante de Perfect Strangers, uno de los más prestigiosos grupos-tributo de Deep Purple, con el que ha dado multitud de conciertos por toda Europa. Además, es Director y Jefe de Estudios de la escuela Jam Session de Barcelona, en la que comparte sus conocimientos con un buen número de alumnos deseosos de emular a sus ídolos. Todo ello le confiere una experiencia tanto teórica como práctica que refleja en el tratamiento que da al libro.
El libro se divide en dos partes: La primera, la más interesante para los neófitos en la materia, consta de entrevistas a algunos de los más grandes cantantes que ha dado el Hard Rock en su historia, como son Ian Gillan, Glenn Hughes, Graham Bonnet, Joe Lynn Turner, Doogie White, Kevin DuBrow, James LaBrie, Don Dokken y la aportación patria de Miguel Ríos. Más allá de que cada cual pueda echar en falta a algún mítico cantante ausente, no hay duda que la representación elegida es de primer nivel. Cada entrevista es precedida por un resumen introductorio de la carrera de cada cantante a cargo del autor, con opiniones más que discutibles en algunos casos. Después, la entrevistas están enfocadas claramente a conocer la opinión del entrevistado en asuntos como los estudios vocales realizados, el calentamiento previo de la voz, utilización de técnicas como el falsete, la medicación utilizada en períodos de stress vocal, enfermedad o exceso de conciertos y cuidados de cada cantante para preservar la voz.
A modo de resumen, la cosa quedaría así:
- Ian Gillan se muestra incómodo con este tipo de preguntas, y al final corta de cuajo la entrevista, mostrando el carácter tan irascible ya conocido en él.
- Graham Bonnet se muestra perdido ante las preguntas técnicas, mostrándose totalmente neófito en la materia.
- James Labrie es el más preocupado por su técnica vocal, tanto por su formación teórica como por los cuidados que se procura, como calentar la voz o mantenerse totalmente sano y alejado de los malos hábitos (tabaco o alcohol), así como por tomar algunos fármacos o preparados vitamínicos para estar en las mejores condiciones posibles.
- Kevin DuBrow se muestra muy afable y muy dispuesto a compartir sus experiencias y cuidados de la voz, considerándose a si mismo fuera del primer nivel de los grandes cantantes, algo que si bien es cierto, le honra la humildad con que se expresa.
- Joe Lynn Turner y Glenn Hughes hacen una larga entrevista conjunta, muy interesante, hablando de sus experiencias y técnicas vocales, así como de su visión del panorama del resto de cantantes de Rock.
- Doogie White se muestra muy inteligente y racional, nos cuenta sus experiencias y algunos problemas vocales sufridos en el pasado. Llama la atención cómo conoce y respeta sus límites como cantante.
- Don Dokken se explaya en la parte técnica de su forma de cantar, dejando claro que la técnica sola no es suficiente, acentuando la importancia de cantar con el corazón.
- La inclusión de Miguel Ríos en el libro es algo sorprendente, al no ser propiamente un cantante de Hard Rock. Sin embargo, sus opiniones, basadas en tantos años de cantante profesional, son tan válidas como las del resto de entrevistas.
Las conclusiones que se sacan después de leer las entrevistas son bastante claras, ya que todos ellos coinciden en la importancia de cuidar su forma física, incluyendo dormir un buen número de horas, respetar los horarios de comidas y de sueño y mantenerse alejado de sustancias nocivas como el alcohol y, sobre todo, el tabaco. Es curioso, sin embargo, que muchos de ellos no sigan sus propias recomendaciones.
La mayoría de ellos no calienta demasiado la voz antes de subir al escenario, y apenas han tenido formación teórica, teniendo cada uno algunos remedios para momentos en los que la garganta se resiente, recurriendo a medicamentos o a “recetas de la abuela” según los casos.
La segunda parte del libro está dedicada a intentar resolver algunas preguntas que el autor se hace, basándose en su experiencia y en las respuestas de los entrevistados:
1.- Causas físicas del cambio de voz de los cantantes a lo largo de los años, desde un punto de vista anatómico.
2.- ¿Todos los cantantes sufren un cambio en su voz cuando se acercan a la barrera de los 40 años?
3.- ¿Es necesario el cambio o adecuación del repertorio a la nueva voz cuando se llega a esa edad o la técnica puede ayudar a mantener los mismos registros?
El autor explica, con profusión de detalles técnicos, las conclusiones a las que ha llegado. Esta profusión de datos puede llegar a confundir, e incluso perderse, a aquellos lectores sin base teórica e incluso sin unos conocimientos avanzados de anatomía humana, ya que al ser la voz un “instrumento” totalmente corporal, un análisis tan profundo como el que nos muestra el libro exige conocer bien todos los órganos que influyen en la creación de la voz.
Para ayudar a su comprensión, el autor incluye un glosario de términos a modo de “diccionario técnico” para los no iniciados, pero aún así, hay que ponerle bastante voluntad para no perderse en el intento de seguir las detalladas explicaciones ofrecidas.
Para terminar el libro, y como ejemplo aplicable a las conclusiones, se hace un estudio comparativo de la voz de Ian Gillan en dos puntos de su carrera, 1970 y 2000, concretando en su rendimiento en “Child In Time”, la canción más exigente a nivel vocal de su repertorio.
“¿Llegaré a esa nota?” es un excelente libro, tanto para cantantes profesionales o con inquietud de serlo, como para aquellos que tengan mucho interés en conocer las características técnicas de la voz aplicadas al Hard Rock, un campo en el que la bibliografía es muy escasa. En el otro lado de la balanza, la parte técnica del libro exige una lectura con mucha concentración y unos conocimientos previos quizás demasiado elevados para la mayoría de los seguidores del Rock, que seguramente se quedarán con las entrevistas realizadas a sus ídolos.

“Espíritus rebeldes. El Heavy Metal en España” (Fundación Autor/SGAE - 2005)
Fernando Galicia Poblet
Este libro es la materialización de la tesis doctoral de Fernando Galicia Poblet, tras licenciarse en Geografía e Historia quien, además, es profesor de guitarra en el Conservatorio Superior de Música de Madrid y organizador de las jornadas que se celebran anualmente en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid sobre Heavy Metal, jornadas que van cogiendo ya cierta solera y en la que participan destacados personajes del género.
Lo primero que tengo que decir es que yo me esperaba más. Supuse antes de empezar a leer que, dado que se trataba de toda una tesis doctoral, me iba a encontrar con un texto mucho más imparcial, riguroso, técnico y extenso del que me he encontrado. En este sentido tengo que decir que me ha defraudado un poco. Sin embargo hay que decir en su descargo que el propio autor es consciente de lo incompleto del libro, e incluso solicita datos para ampliarlo, algo muy frecuente en aquellas obras que pretenden abarcar e involucrar a muchos nombres, datos y demás, aunque no tan frecuente es el propio hecho de admitirlo y además pedir ayuda, insisto.
A pesar de esto, el libro aporta multitud de datos que son hechos objetivos, sobre los que el autor pretende ofrecer una dimensión histórica del nacimiento y evolución del Heavy Metal en España, pero también cae en el inevitable placer (que lo es) de introducir comentarios de cosecha propia que, aunque sea documentadamente, no dejan de analizar de forma personal y con unos criterios (éstos se intuyen) más que discutibles los citados hechos objetivos. Personalmente no estoy de acuerdo con algunas de las conclusiones que se desprenden de la lectura, la mayor parte de las veces entre líneas, pero esto es inevitable si se trata de un libro de ensayo, no tanto si es una tesis doctoral. De lo cual se deduce que lo que el autor ofrece en este libro no es en sí la propia tesis, sino un extracto de la misma comentada por el propio autor. Al menos eso es lo que quiero pensar.
A tenor de lo comentado tampoco quiero que nadie se lleve una impresión equivocada del texto. Se trata de un libro muy ameno y muy fácil de leer, que proporciona momentos de verdadero placer desde que se inicia la lectura. Evoca recuerdos de hace ya bastantes años, aporta mucha información de grupos no de primera línea y cuenta cosas que aclaran algunas de las situaciones vividas por muchos de nosotros, los que ya andamos por la cuarta década de vida (o acercándose peligrosamente…).
Es loable la intención de abarcar todos los campos que tienen que ver con la propia música y que explican muchos de los fenómenos propios del Heavy Metal. Los temas transversales, como la visión desde una perspectiva social y cultural, la estética y los complementos a la música (medios de comunicación, parafernalia y demás), son las partes que más cojean, en mi opinión, aunque también es cierto que un estudio más profundo podría llevar al lector poco iniciado al aburrimiento extremo.
Como ocurre en otros libros sobre el mismo tema que he leído últimamente, también le falla el contexto en las entrevistas finales. Se realizan en un momento determinado y en unas circunstancias que hay que intuir (o que sabemos por experiencias propias, no porque él las cuente). Esto tiene el inconveniente de despistar o, al menos, no introducir del todo al lector que se acerque al libro en los próximos años y que no haya vivido estos, lo que podría suponer una merma en la comprensión de las respuestas de los entrevistados que, dicho sea de paso, son una representación un tanto sui géneris del colectivo, y si no echad un vistazo a los nombres: Teddy Bautista, Salva, Fortu, Pepemari, Jero, José Carlos Molina, Txus, Mariscal Romero, Mariano Muniesa, El Pirata y Mariano García. Que cada uno saque las conclusiones que quiera.
Conclusión positiva: Viene a completar el paupérrimo panorama de libros sobre Rock en castellano, y cumple con creces el objetivo de entretener y aportar información, por lo tanto: ¡Chapeau!

“El sonido de la bestia. La historia del heavy metal” (2005)
Ian Christe
Buf!, vaya libro más… ‘particular’, siendo suave. Empezando por el título, eso de “La historia del heavy metal” le queda muy, pero que muy grande. Sería mucho más correcto decir “una parte de la historia del heavy metal norteamericano”, aunque ya sabemos la dificultad que tienen, en general, los habitantes de los Estados Unidos de América en diferenciar las palabras “América” y “Universo”. Bien, pues bajo este prisma está escrito todo el texto, para que os hagáis una idea.
Más pistas: La supuesta ‘Historia’ empieza desde Twisted Sister (¡!), con alguna mínima mirada de reojo a Black Sabbath. Pasa de puntillas sobre la NWOBHM, haciendo una mínima parada en Diamond Head, pero únicamente porque son fuente de inspiración de Metallica, y ese es el eje conductor del libro. Si se hubiera subtitulado: “Metallica y los demás” tampoco hubiera estado desacertado, porque su mundo metálico gira en torno a la vida y milagros de Hetfield y compañía, como si fueran capítulos en los que los actores secundarios miran permanentemente la inmaculada trayectoria de los de San Francisco, patrón y guía del heavy metal mundial.
No sé si es que Ian Christe no conoce lo que se hacía en el resto del mundo o que, simplemente, sigue los estándares que su propia cultura le ha grabado a fuego en el subconsciente. Utiliza frases despectivas hacia todo grupo o corriente que no esté impregnado en la filosofía Metallicense (¡¡¡ya sé que no existe, pero debería haberla inventado el propio autor!!!), minimizando su obra o, simplemente, ignorándola.
Aparte de esto, utiliza mal el lenguaje (no creo que esté mal traducido), con un abuso de los adjetivos, hinchando las frases para resultar más contundente o exagerado, de forma que resulta pedante y cansino.
Es, con seguridad, el peor libro sobre la historia del heavy metal que he leído en mi vida, con una visión muy parcial y sesgada de los hechos, incompleto y poco riguroso, quedando muy por debajo de otras obras, tanto europeas en general como americanas, incluyendo las españolas.
Quizá sea demasiado cruel o exagerado, pero ha sido el único libro de música que estaba deseando terminar de leer.
Por cierto, y lo pregunto desde el más absoluto desconocimiento y sin segunda intención: ¿Qué grupo español copió la portada del “The number of the beast”? Alucinando estoy todavía…

“1.001 discos que hay que escuchar antes de morir”
Robert Dimery
Cuando vi, en el escaparate de la librería, esa portada con la foto de Sid Vicious apuntándome con su guitarra a modo de fusil no pude sino parar y entrar en la tienda a ver de qué trataba aquel tocho de libro. Al abrirlo lo hizo, mire usted por donde, justo por una página con una foto de Neil Young. No miré más, con paso firme lo llevé al mostrador y de allí a mi casa.
“1.001 discos que hay que escuchar antes de morir” no podría tener un título más explicito y más clarificador, porque es eso, un millar de discos reseñados por un montón de críticos de todos los países (de España están Ignacio Juliá y Jaime Gonzalo de Ruta 66) coordinados por Robert Dimery. Lógicamente en más de mil discos hay espacio para todo, no se cierran a ningún estilo y discos de Sepultura conviven perfectamente con los de Madonna o Tim Buckley ni tampoco se quedan anclados en determinada década aunque ‘60s y ‘70s se llevan la palma por motivos obvios. No están todos los que son, echo de menos a Rory Gallagher por poner un ejemplo, pero seguro, y me lanzo al ruedo sin haber oído los mil discos, que sí son todos los que están, prejuicios y gustos personales a parte.
Mil discos y más de cincuenta años de Rock & Roll condensados en casi mil páginas, casi una por disco, con muchísimas fotografías, algunas históricas, y una sobredosis de información, hacen de este trabajo una perfecta obra de consulta y entretenimiento a la vez que sirve de llave maestra para abrir nuevas puertas que antes ni sabíamos que existían. Editado por Grijalbo al desproporcionado precio que tienen los libros (artículos de súper lujo en este país de cafres) con una buena encuadernación a mí ya se me ha hecho imprescindible.

“Diario de un Coleccionista”
Jordi Tardá
Que muchos de vosotros, como yo, estéis enfermos y seáis adictos tanto a la música como al hecho adquirirla no es ningún secreto. Que haya más gente por el mundo con la misma enfermedad, tampoco. Que los haya dementes, benditos dementes, como Jordi Tardá ya no es tan normal y es que el amigo se calza, así como el que no quiere la cosa, una colección de más de 80.000 discos. Anda, mira la estantería y échate a llorar. Pero yo siempre digo lo mismo, que cada uno haga con su vida lo que quiera, peor es coleccionar latas de cerveza. Estamos locos, sí, pero a mucha honra.
Jordi Tardá es, además de, echando mano de mi andaluz, un figura, el tío que ha hecho posible que la Feria del Disco de Barcelona, una de las más importantes a nivel mundial, se celebre año a año. Ha sido colaborador de un montón de revistas, conoce a centenas, miles, de músicos y, ¡carajo! ¡Tiene más de 80.000 discos! ¿hacen falta más explicaciones?
“Diario de un coleccionista” es una guía para eso, para los que nos dejamos el sueldo en discos pero también es un libro ameno, lleno de anécdotas y de historias que forman parte del Rock & Roll, contadas con maestría por alguien que ha vivido, y lo sigue haciendo, todo con pasión. No sólo es una guía llena de direcciones útiles y buenos consejos para poder comprar discos por todo el globo, desde Londres a Nueva York, desde Madrid a Utrecht sino que es un repaso a la historia de la música Rock vista desde la óptica del fan (en el buen sentido de la palabra), del amante de los discos, de esos que, como muchos de nosotros, tiene los dedos negros de pasar discos. Además es perfecto para responderle a nuestras señoras, para cuando, con razón, nos dejan caer eso “¿otro disco, no tienes ya muchos?”: ¡Pues mira éste que tiene 80.000!

“Radiografía del rock experimental. De la Psicodelia a la actualidad del Rock Progresivo”
Sergio Guillén Barrantes y Andrés Puente Gómez (Ed. Castellarte, 2006)
No es fácil comentar un libro como este, y no lo es por varios motivos. El primero de ellos tiene que ver con sus autores, viejos conocidos de esta web desde sus inicios (algunos les conoceréis mejor por Adriangales y Chromatic Death) y colegas del ciberespacio que luchan por hacerle un hueco al rock en las más variadas de sus vertientes a través de su web www.renacerelectrico.com, aparte de otras muchas actividades que tienen que ver con la música que les/nos gusta.
En segundo lugar porque es una obra que trata sobre un tema del que existe poca o prácticamente ninguna bibliografía anterior, lo cual dota al libro de mayor mérito en cuanto a la recopilación de datos y notas biográficas, a la vez que le hace ser pionero en una materia difícilmente localizable en las estanterías de las librerías, al menos en castellano.
Y en tercer lugar por lo original de la propuesta, ya que se trata de una visión muy personal de la historia y evolución del rock de vanguardia, en forma de eje cronológico y cargado de opinión, lejos de lo que pudiera ser un libro histórico-imparcial o el típico compendio de aventuras y desventuras de los principales grupos del género.
Tras una buena portada que recrea el inexorable paso del tiempo (y lo actual que puede llegar a ser una Ibanez ArtCore aunque se inspire en las clásicas), y con una encuadernación manifiestamente mejorable, se encierran 40 años de rock vanguardista condensado en reseñas de discos, anécdotas y otros retazos históricos comentados por años, de más de doscientos grupos de entre lo más florido del progresivo mundial, y aunque alguno se coló “de rondón”, se echan de menos algunos nombres importantes, aunque es fácil entender lo complicado de estar todos los que son (mucho más que ser todos los que están).
Como decía, el texto está impregnado de opinión. Esto ni es bueno ni malo, sino todo lo contrario, más bien creo que es algo inevitable que introduce al libro en el universo del ensayo más que en el de los textos puramente históricos. Hay que sentarse a escribir un libro (y terminarlo... ¡y publicarlo!) para entender las dificultades que entraña plasmar una serie de hechos sin darles la visión particular del autor. Evidentemente, unas veces se estará totalmente de acuerdo, en otras se matizarían algunos aspectos, y en muchos otros casos la opinión del lector será totalmente la contraria. Al menos ese ha sido mi caso, y al final se valora la síntesis histórica y la visión de los hechos, puesto que se brinda la oportunidad de contrastarla con las de uno mismo, cuestión que se antoja difícilmente posible en otro tipo de libros, menos críticos y dirigidos hacia un tipo de público mucho menos introducido, experimentado y, por tanto, menos exigente.
No entraré a valorar, ni siquiera a comentar, el estilo literario. Cada uno tiene el suyo y utiliza el lenguaje o las ideas como quiere o como puede. Tampoco es un libro en el que este aspecto sea fundamental, ya que no se trata de una narración continuada o el relato novelado de unos hechos, aunque a veces de la sensación de “ir y volver” si seguimos la línea del tiempo de algunos grupos.
Se hace más fácil la lectura si ya se conoce la música de los grupos de los que se habla, y se mejora mucho el resultado si se acompaña la lectura con cualquier disco de Yes, Genesis o King Crimson. Por cierto, también hubiera mejorado bastante si las portadas de los discos que se muestran al inicio de cada capítulo/año hubieran sido impresas en color, y si con el libro se regalara un CD-sampler con algunos de los nombres que se mencionan ya sería para nota... en fin, que no sea por no dar ideas para futuras ediciones.
Probablemente sea una obra incompleta por lo que podría dar de sí un estudio mucho más extenso del contexto y de cada disco (no quiero ni pensar los tomos que podrían salir del tema) pero, en resumen, se podría decir que su confección tiene gran mérito y que es un libro que deberían leer no solamente los amantes del rock progresivo, sino también cualquiera que tenga inquietudes históricas, una mínima curiosidad por cómo se gestaron algunos de los mejores discos de la historia, o, simplemente, quien quiera saber sobre este arte/afición que se llama música.
Salud y que no sea el último.

“Larga vida al Rock and Roll –
Historia del Hard Rock y el Heavy Metal en España (1970-2002)”
J. L. Granado
Pocas -por no
decir nulas- son las veces que alguien se atreve en este país a emplear su
tiempo y su dinero en publicaciones dedicadas al rock duro, y cuando se hace no
pasa de la mera biografía facilona y archivista, casi siempre de escasa
aportación y relevancia.
En este
sentido, José Luis Granado, el autor del libro, se ha salido un tanto del patrón
y ha editado una obra plagada de subjetivismo y a la vez de rigor informativo,
útil tanto para los más curtidos en el tema (valga para ellos lo primero) como
para los que empiezan a dar sus primeros pasos en el mundo del Hard Rock (y para
éstos lo segundo).
Aunque el
libro hace referencia expresa a la historia del Heavy Metal en España,
obviamente está enmarcada en el contexto histórico mundial, y digo mundial
porque se citan no sólo Europa y EEUU, sino que tienen cabida desde la Unión
Soviética hasta la subdesarrollada África, todo un detalle informativo.
El libro
consta de 10 partes o capítulos, a saber:
1ª) Intro:
Sinfonía de metal.
Como su
título indica es una mera introducción con el propósito del autor al hacer el
libro y con los avisos pertinentes a la hora de su correcto empleo.
2ª, 3ª, 4ª y
5ª) Abarcan los períodos de 1970-1978, 1979-1984, 1985-1990 y 1991-2002
respectivamente, y digamos que es el núcleo del libro. Cada período de tiempo
tiene su propio encabezado (Orígenes: Los dinosaurios; Explosión: Los años
dorados; Decadencia: La radicalización en ambos y extremos; Tiempos modernos: La
pesadilla digital), y a lo largo de ellos se citan tanto a los grupos de ese
tiempo (punteros o no) como a sus potenciales influencias y su estilo
correspondiente.
6ª, 7ª y 8ª)
Estos tres capítulos están dedicados en exclusiva a entrevistar a nombres de
especial relevancia en nuestro género, como son Carlos Pina (ex vocalista de
Panzer y actualmente dedicado a actividades radiofónicas), los hermanos de
Castro (Barón Rojo) y Alberto Rionda (guitarrista de Avalanch) respectivamente.
9ª)
Discografía.
Es sin duda
una de las grandes bazas del libro, pues si bien siempre es susceptible de
cometer errores y de pecar de incompleta (ya avisa el autor de ello, así como
agradece su corrección al lector cuando proceda), se agradece la labor
recopiladora y es casi seguro que se va a frecuentar su lectura más que la del
resto de secciones.
10ª) Favoritos de una historia.
Es la parte
más sui generis del tratado, en la que el autor se compromete (¿por qué?) a
deslindar sus discos y canciones favoritos de la historia, nacionales e
internacionales. Puede que parezca arriesgado e improcedente, pero desde luego
resulta interesante conocer las preferencias del autor y puede que sea de ayuda
para las generaciones más jóvenes a seleccionar el grano de la paja (siempre
teniendo presente que se trata de una opinión personal, claro está).
Lo dicho, material de este tipo siempre es bienvenido y agradecido, y pese a que el autor no es ningún Premio Nobel (como prueban las propias faltas de ortografía), la dedicación y el amor al arte que conlleva dicho trabajo, así como el propio material informativo bien merecen los 12 euros aproximadamente que vale el libro. Hazte con él, puede merecer la pena.